Walking in the Rain

Por las calles de un pueblo caminó mojándose bajo la lluvia que caía incesante sobre él, llevándose los recuerdos del ayer, y así estuvo durante horas, por calles y callejones ; una vez que la lluvia cesó se sintió libre, miró al cielo nublado pero lo encontró maravilloso, celebraba la vida, había aprendido a celebrar la tristeza como también la alegría y a no identificarse con ninguna, porque ninguno de esos estados era  él, había logrado ver un poco más a través de su ego o de esa cortina gris que cubre la belleza que es el ser, donde todo es celebración y necesario.

Caminó por la acera empapada en una noche de invierno, era una hora donde nadie circulaba por las calles, hasta llegar a un pequeño parque cercano, le daba igual que estuviese empapado, había un sentimiento de paz en su interior, la tristeza lo había hecho profundo, y la alegría lo había vuelto luminoso, porque necesitamos de las dos en la vida para que haya equilibrio, el día es alegre, la noche profunda y misteriosa, al igual que la alegría y la tristeza.

Se sentó en la banca mojada y miró al cielo, el cual comenzaba a despejarse luego del aguacero, al igual que la vida, el cielo está nublado y llueve, la lluvia es profunda un sinónimo a veces de tristeza, un cielo despejado es símbolo de alegría, pero ambos son necesarios para la vida.

Vio como las estrellas se comenzaban a asomar a través de las nubes, mostrando su misterioso esplendor, se había dado cuenta de algo, la vida es un continuo cambio, alegría y tristeza, ambos necesarios como la lluvia y un cielo despejado, o como el día y la noche, pero si no fuese por la tristeza la vida seria superflua, la tristeza es profunda, la tristeza te hace adentrarte en tu interior, asi como una noche oscura es profunda y misteriosa, te lleva al silencio y a observarte a ti mismo, a vivir el momento. Desde ese momento aprendió a celebrar ambos, y no identificarse con ninguno; entonces comenzó a celebrar cuando llovía, a celebrar cuando salía el sol, a celebrar cuando caía la noche, o cuando se levantaba un nuevo amanecer, la vida era mas bella, porque se transformó en una completa celebración, una danza que valía la pena vivirla en el momento, y solo en el momento olvidándose de lo que ocurrido, el agua se lo llevará, y  lo que aun no ha ocurrido menos existe aun, porque sería sin sentido vivir una vida donde todo sea como queramos, donde podamos saber que va a pasar a cada instante, la vida pierde sentido, ese misterio, esa bella incertidumbre, deja que la vida fluya, celebra esa incertidumbre que le da sentido a tu vida, entonces será ahí cuando esta te llenará

Esa noche, al terminar la lluvia, volvió a su casa mirando ese cielo estrellado que comenzaba a vislumbrarse cada vez más, porque así como la noche acaba y nace un nuevo día, es como llueve y sale el sol, o se ven las incontables estrellas.

Alberto

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    • Maje
    • 2/05/10

    Que lindo y cierto, nos costó entenderlo y creo que más a mi. Pero de las caídas que tenemos en la vida logramos aprender y a levantarnos, aprendemos a valorar cada instante y lo llevamos bien adentro, por siempre.
    te quiero amigooo y gracias por todo, gracias por estar ahí cuando lo he necesitado y por hacerme ver cosas que tenía frente a mi y no lograba ver.

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