Archive for the ‘ Narrativos ’ Category

El espejo de la Diosa

Hoy solo quiero compartir un pequeño relato que leí y me pareció muy bueno, saquen ustedes sus propias conclusiones 🙂 saludos!

Se cuenta que la diosa Venus tenía un espejo donde se miraba y estudiaba todas sus actitudes; pero un día se le cayó de las manos y se rompió en muchos pedazos. Al ruido que el espejo produjo en su caída acudieron las ninfas de la diosa, tomando, cada una de ellas, un pedazo del espejo roto. Al cabo de un tiempo, las hermanas sirvientas de Venus se dispersaron por el mundo, y cada cual se vanagloriaba de poseer el espejo de la diosa. Pero un sabio que había recorrido varias comarcas, quedóse maravillado ante la posibilidad de que tuviera tantos espejos como ninfas la diosa Venus. Y para saber la verdad interrogó a una de ellas:- Dime, ninfa encantadora, ¿es verdad que posees el espejo de la diosa Venus?- Sí – contestó la doncella.- ¿Y cuántos espejos tenía tu señora? – objetó de nuevo el sabio altamente sorprendido.- Uno solo.- Y, ¿cómo se explica que sean muchas las ninfas que se vanagloriende tener el espejo de la diosa Venus?- No. El espejo de nuestra señora se hizo añicos un día al caer al suelo,y nosotras, afanosas de poseer algo de ella, tomamos cada cual unpedazo del espejo roto – replicó la hermosa joven.- Así, pues, ¿lo que vosotras poseéis es un trozo del espejo roto y noun espejo cada una? ¿no es así?- Así es – respondió la ninfa algo sonrojada. Y entonces, el sabiocomprendió la elevada enseñanza que encerraba la leyenda, puestoque le hizo ver la clara verdad de las cosas

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De errante a peregrino

Buscar por senderos ocultos, viajar por lugares inhóspitos y maravillarse con cada paso, a eso se dedica un buscador de la verdad, no se cansará hasta estar a un paso más cerca de ella; difícil y oculto es su camino, solitaria es su búsqueda, pero muy bien sabe él, que un gran tesoro le aguarda al final del camino, tesoro que el dinero ni nada podrá comprar.

Asi parte el viaje de un peregrino, que en un comienzo no es mas que un errante que trata de fijar un rumbo cuerdo. Parte sin saber a dónde debe llegar, ni como llegará, solo posee en su corazón una pequeña esperanza que le indica que debe buscar algo que está más allá de todo lo que conoce, ¿Eres tu un peregrino?  Si no lo eres, calma, algún día en uno te convertirás, y será el día en que menos lo esperes, incluso tal vez no durante esta vida.

Esta es la historia de uno de ellos, que al igual que muchos otros, su viaje lo emprendió cuando menos se lo esperó; porque cuando tu vida es aparentemente perfecta, no tienes la necesidad de buscar algo que trascienda a los límites o la burbuja en la cual cada uno vive. Esta burbuja es creada por todo el aprendizaje que has obtenido a lo largo de tu vida, religiones, creencias, sistemas de vida, educación, ideologías, y la lista sigue, asi como el ferviente deseo de muchas veces poseer más y más, lo cual en la sociedad está moralmente y éticamente correcto y prácticamente establecido, todos luchan por llegar más alto, en esta escalera ilusoria que han querido que veamos y creamos nosotros mismos, pero detengámonos un momento; te imaginas hubieses nacido en otra parte? Medio oriente por ejemplo, tal vez serias musulmán, y creerías en cosas totalmente distintas, y te regirías por un sistema de leyes distinto, en fin, tu burbuja en la cual estarías inserto seria otra, ya sea hayas nacido en Asia, Europa, América u alguna otra parte, de una u otra manera vivirías en una burbuja creada por esta sociedad. Pero ¿qué ocurre cuando repentinamente un desastre o una tormenta surge dentro de esa pequeña burbuja o forma de ver la realidad que posees?

Es exactamente lo que le ocurrió a este peregrino, y lo que le ocurre a cada caminante que comienza su viaje del retorno al ser; un día común tu vida cambia, y las herramientas que te otorga tu realidad burbuja, o ego ya no son las suficientes para poder comprender lo que te está pasando o lo que pasa a tu alrededor; entonces es ahí cuando surge una gran decisión y el primer paso del viajero, el despertar de la ilusión. Lo increíble de esto es que es como volver a nacer a una nueva realidad ya no dominada por el ego, pero esto es toda una odisea.

Entonces cae la realidad del futuro caminante, este perdido y desconsolado busca refugio en su burbuja que poco a poco se deshace, el mundo que creyó que era real y seguro, ya no lo es, el ego llora y hace escándalos para que este viaje no comience, pero el viajero comienza a comprender que no encontrará respuesta a su problema si continua buscando en estas tierras, quizás es tiempo de aventurarse al mundo del corazón y la intuición; temeroso, desconcertado, toma lo justo y necesario para comenzar su búsqueda de lo desconocido, ni siquiera sabe que busca, por eso en un comienzo dije que sería un errante que vaga casi sin sentido que trata de encontrar respuestas que su mente y su ego no dieron a vasto en su pequeña y cerrada realidad.

El viaje comenzó y lo que este humilde buscador no sabe aun, es que ya no hay vuelta atrás.

Alberto

 

 

Walking in the Rain

Por las calles de un pueblo caminó mojándose bajo la lluvia que caía incesante sobre él, llevándose los recuerdos del ayer, y así estuvo durante horas, por calles y callejones ; una vez que la lluvia cesó se sintió libre, miró al cielo nublado pero lo encontró maravilloso, celebraba la vida, había aprendido a celebrar la tristeza como también la alegría y a no identificarse con ninguna, porque ninguno de esos estados era  él, había logrado ver un poco más a través de su ego o de esa cortina gris que cubre la belleza que es el ser, donde todo es celebración y necesario.

Caminó por la acera empapada en una noche de invierno, era una hora donde nadie circulaba por las calles, hasta llegar a un pequeño parque cercano, le daba igual que estuviese empapado, había un sentimiento de paz en su interior, la tristeza lo había hecho profundo, y la alegría lo había vuelto luminoso, porque necesitamos de las dos en la vida para que haya equilibrio, el día es alegre, la noche profunda y misteriosa, al igual que la alegría y la tristeza.

Se sentó en la banca mojada y miró al cielo, el cual comenzaba a despejarse luego del aguacero, al igual que la vida, el cielo está nublado y llueve, la lluvia es profunda un sinónimo a veces de tristeza, un cielo despejado es símbolo de alegría, pero ambos son necesarios para la vida.

Vio como las estrellas se comenzaban a asomar a través de las nubes, mostrando su misterioso esplendor, se había dado cuenta de algo, la vida es un continuo cambio, alegría y tristeza, ambos necesarios como la lluvia y un cielo despejado, o como el día y la noche, pero si no fuese por la tristeza la vida seria superflua, la tristeza es profunda, la tristeza te hace adentrarte en tu interior, asi como una noche oscura es profunda y misteriosa, te lleva al silencio y a observarte a ti mismo, a vivir el momento. Desde ese momento aprendió a celebrar ambos, y no identificarse con ninguno; entonces comenzó a celebrar cuando llovía, a celebrar cuando salía el sol, a celebrar cuando caía la noche, o cuando se levantaba un nuevo amanecer, la vida era mas bella, porque se transformó en una completa celebración, una danza que valía la pena vivirla en el momento, y solo en el momento olvidándose de lo que ocurrido, el agua se lo llevará, y  lo que aun no ha ocurrido menos existe aun, porque sería sin sentido vivir una vida donde todo sea como queramos, donde podamos saber que va a pasar a cada instante, la vida pierde sentido, ese misterio, esa bella incertidumbre, deja que la vida fluya, celebra esa incertidumbre que le da sentido a tu vida, entonces será ahí cuando esta te llenará

Esa noche, al terminar la lluvia, volvió a su casa mirando ese cielo estrellado que comenzaba a vislumbrarse cada vez más, porque así como la noche acaba y nace un nuevo día, es como llueve y sale el sol, o se ven las incontables estrellas.

Alberto

Abismo De La Eternidad

En medio de la soledad del camino vio su vida pasar a través de sus ojos,  había partes de esta que a veces se rehusaba a comprender y aceptar; era como si en medio del sendero se abriera la tierra, dejando un hondo abismo que le impedía continuar, la armadura y cadenas pesaban como nunca ahora, a tal punto que se desplomó en medio del sendero, las lagrimas corrían por sus mejillas debido a la impotencia de no poder levantarse, se preguntaba si debió haber emprendido este viaje. Se sintió cansado, no quería más pruebas ni aprendizajes, intentó forcejear para quitarse  su casco y armadura atados con cadenas, pero al oponer resistencia parecía que peor era el peso que estos ofrecían.

Sintió el gran silencio, la soledad del camino; pero al mismo tiempo el sabía que era imposible volver atrás, su vida ya había cambiado y en el fondo él entendía que el pasado no existía, solo el momento presente, y ese instante era que él estaba tumbado en el piso; la mente es muy poderosa y comenzó a hacer estragos en él, haciéndolo dudar de todo lo que sabía, porque a todos nos llega un momento donde dudamos de lo que sabemos, nos sentimos cansados y pesados.

Pensó que había llegado el final de su travesía, se arrastró como pudo hasta el borde del acantilado que se había generado por la fisura en el camino y mirando hacia abajo se preguntó si allí habitaba la muerte, la que según él, arrebata lo que amamos; en ese momento una lagrima se escapó de su rostro cayendo al abismo, había un silencio tan grande que sintió el sonido de la lagrima salpicar contra la fría roca, fue en ese instante cuando apareció un sujeto a su lado, de rostro duro lo miró sonriente y le dijo -bienvenido, has tocado mi puerta, no vienen muchos visitantes a verme, me temen, y si es que vienen, no es por su propia voluntad pero como no soy ningún descortés, te recibiré, incluso te responderé 3 preguntas- y así el hombre de rostro duro ayudó a ponerse de pie al viajero, es más, le trajo una silla para que tomara asiento –¿te extraña mi amabilidad? Tengo que tratar bien a las visitas, no vienen muchos como tú por este camino- le dijo este -¿Quién eres?-  preguntó el viajero, -ohh! has gastado tu primera pregunta amigo, e inútilmente, porque tú ya sabes con quien estás hablando, la muerte, temida y repudiada por la gente-  le dijo en un tono casi burlesco sin cambiar ese aspecto duro de su rostro.- el viajero consciente que le quedaban 2 preguntas esta vez pensó mejor y preguntó -¿sabes lo que es el amor?- la muerte cambió su rostro de duro a enojado, -¿porque me preguntas eso?-  dijo este, y el viajero le respondió – tu me dijiste que hiciera 3 preguntas, nunca pusiste restricciones- la muerte furiosa en su interior respondió un tajante y frio –no!, la misión del amor es crear, unir, dar sentido, mi misión es destruir lo destruible- espera-, dijo el  viajero, -“destruir lo destruible” gastaré mi última pregunta en lo siguiente ¿qué es lo destruible?- la muerte mas enfurecida aún por su pregunta le dijo,- listo eres en las preguntas que haces, y estúpido he sido en prometerte 3 respuestas, mis ansias por conversar con otro estúpido viajero me llevaron a esto, bueno, tendré que cumplir mi palabra, no quiero que después digan que la muerte no cumple sus promesas- mirándolo con una sonrisa burlesca y malhumorada le dijo -lo destruible es la ilusión, destruye al que cree en la ilusión de que todo es sólido, la muerte destruye todo lo que está basado en la ignorancia, pero no soy capaz de tocar ni destruir al amor, como te dije, la misión de él es crear, y el amor profundo tiene base en lo que es la potencialidad pura, nuestra escancia, tu espíritu, yo no soy capaz de llevarme eso, porque eso siempre ha existido, y no se destruye tampoco, solo se transforma, mi misión es llevarme la ilusión de lo material, el que cree en la ilusión y no ha despertado, creerá haber caído en mis manos, y así lo será, porque este verá lo que él quiere ver, pero el ser que es capaz de ver más allá de la simple ilusión, a este no lo podré tocar, porque está conectado completamente con su esencia, sabe y es conocedor de quien es realmente, este escapa a mis garras,  es eterno, está aquí y allá al mismo tiempo, es, es..– la muerte al parecer se enfureció mas y dentro de su furia soltó una lagrima la cual al tocar suelo se evaporó  -es AMOR! Eso jamás estará dentro de mi alcance, jamás podré llevarlo, no siento amor, no lo necesito! , ahora vete y no vuelvas jamás, a menos que tu mente te haga caer en las garras de la ilusión, y serás mío, no podrás escapar de mi- se río amargamente y para variar de forma burlesca- LARGO!-.

El viajero despertó a la orilla del abismo nuevamente,  de pronto, se cerró con un rugido ensordecedor habilitando el paso nuevamente, se sentía más liviano, volvía a saber y a alejarse más de la ilusión, a saber que este camino era el suyo, y que lo que había vivido era lo necesario para que este momento pueda ser posible, que era el único que en realidad existía, el aquí y ahora en el cual el aprendizaje es eterno

Esa noche durmió tranquilo, y tuvo un sueño particular, se vio y sintió  el mismo en la eternidad, se me hace difícil describir esto, porque ¿Como describes la eternidad?  Como lo describían los antiguos sabios de la india, “Eso no es” porque a cualquier referencia que le des, te respondes, eso no es; no tiene marco, la eternidad es lo que algunos le llaman Dios, la parte universal del alma, un estado de dicha y gracia, eso fue lo que sintió el viajero durante este sueño. Cuando despertó sintió pena por la muerte, meditó sobre la eternidad y la ilusión en esa bella mañana, para luego continuar su gran viaje que había comenzado, un viaje sin retorno.

Alberto

Los Espejismos del Desierto

Caminaba y podía ver su sombra proyectándose en el sendero, había llegado a un gran desierto, su armadura y cadenas lo hacían pesado –Ya queda poco- dijo. El sol del medio día lo estaba matando, buscó sombra pero solo había arena y mas arena junto a un desolado paraje, a su mente venían las dudas sobre haber iniciado este viaje, él sabía que no podía devolverse, ni podía quitarse sus cadenas, porque eran parte de él.

Su cuerpo no podía más, sediento e insolado cayó al suelo, desplomándose bruscamente, no recordó nada mas hasta el anochecer, momento en cual sintió un frío desgarrador, al despertar vio que alguien lo observaba, en ese momento se sobresaltó, porque la persona que lo observaba resultó un ser igual a él-¿¡Quien eres!?- preguntó; la figura solo lo miró, sonrió y le dijo- Tú ya lo sabes-  -¿Es eso posible?- preguntó él un poco mas tranquilo- Tú ya lo sabes-  repitió la extraña silueta. –¿Enloquecí?-    -No, has comenzado a despertar del sueño de la ilusión-  -Soy yo, eres mi reflejo- dijo este. El ser le sonrió amablemente y le dijo –Nunca olvides esto, eres el reflejo de los demás, en los demás te verás tú, pero eso no es nada comparado con lo que te tocará ver, tu camino recién comienza, estás viendo ahora no solo con tus ojos, si no que con tu corazón- y en un abrir y cerrar de ojos la figura desapareció, dando lugar a un hombre de mediana edad de aspecto cansado pero sano, este le preguntó si se encontraba bien, y que lo había encontrado tumbado en el desierto en la ruta de algunos viajeros, había tenido suerte de que lo haya encontrado o hubiese muerto al otro día; el viajero le explicó que cuando lo encontró delirando, le había preguntado “¿Quien eres?”, el viajero le había dicho que un comerciante de especies que viaja por el desierto, pero que debido al delirio este no había comprendido.

Recordaba perfectamente lo que había visto, sentido, vivido y aprendido, pero él sabía que este era nada más que uno de los tantos aprendizajes que el viaje le entregaría, el comerciante le dijo que se subiera a uno de los camellos, el lo llevaría hacia el siguiente pueblo donde allí podría descansar.

Durante la noche, tuvo un sueño particular, se veía él en un pueblo, y de pronto veía que todos los habitantes del pueblo se veían y eran iguales a él, luego se dijo a él mismo, -soy el reflejo de los demás- fue en ese instante donde el pueblo, las cosas desaparecieron, y se vio flotando en el espacio junto a esos demás “yo”  de pronto todos se unieron para formar una sola forma, el universo mismo.

Al despertar, estaban llegando a Drajjhade, el pueblo más cercano, le dio las gracias al comerciante y siguió su trayecto por esta inmensa travesía que ya había comenzado, en la cual no había como volver atrás, solo avanzar, y ver que belleza u aprendizaje le traerá el presente.

Alberto

Desvelos

Con su taza de café a medio tomar y mirando hacia las últimos brasas que ardían en la estufa; fue ahí que a su mente comenzó a divagar otra vez, intentando comprender lo que subyacía a esta, el  amor entre uno de ellos, sin embargo para la mente no había otra respuesta que algo estructurado y enmarcado en espacio y tiempo, un concepto, algo efímero.

Buscó más a fondo en sus emociones, se sumergió y bañó en ellas, pero al salir confundido terminó, vio como las emociones iban y venían como un torbellino abrumador pero bello a la vez. Fue ahí cuando se percató que se acabó el café y el fuego se había terminado, se levantó, caminó hacia el balcón y una vez en él, levantó la vista y observó el bello cielo nocturno que no puedes apreciar en la ciudad, no había ninguna nube que pudiese arruinar ese momento maravilloso.

Miró hacia su taza vacía de café, levantó la vista de nuevo al cielo, y ocurrió algo bello y único, cayó en un estado de paz total, y sintió que él era las estrellas, estrellas que se estaban viendo a ellas mismas, sentía ser todo y eso le daba aun mas armonía; el momento duró diez segundos, pero para el duró una eternidad, porque se sintió eterno, sintió el amor, comprendió y vivió lo que en su esencia era este, una especie de sensación de sentirse el otro, verse reflejado uno mismo en los ojos del otro, ser el otro, eso sentía, entonces ya no podía existir el miedo y fue ahí cuando una sensación de calidez total lo inundó acallando su mente completamente

Al despertar de esos diez segundos, lloró de emoción, y su taza vacía al suelo cayó, quebrándose en mil pedazos haciéndose una con el todo, era imposible sentirse vacío luego de aquello, había traspasado la mente, el pensamiento y toda emoción para encontrarse con su verdadero ser, que era perfección y totalidad.

Después de muchas noches sin dormir y desvelos, logró dormir en armonía, pensando en lo que había sentido, pero era claro que para su mente no era comprensible.

Alberto

the beginning of a journey

Él desde que tiene memoria tuvo la sensación de estar despierto, la realidad le parecía monótona, pero estructurada, se sentía seguro en aquel mundo; cuasi perfecto, casi plano, pero insisto, seguro. Vivió los primeros años de su vida dentro de esta realidad, allí creció, recibió amor, así como aprendió a darlo; una infancia marcada de alegría, amor y la protección necesaria para crecer como un ayudador, si, le encantaba cooperar con los otros, quererlos y que estos le demostraran al igual a él su cariño,  pero ambos sabemos que esas realidades cuasi perfectas no duran para siempre, a menos que estemos despiertos, sin duda él no lo estaba, solo creía estarlo, se aferraba a imágenes, conceptos, dogmas, entre ellas la dualidad que lo hacían mantenerse en un estado de profundo sueño y sistematización.

Con el paso del tiempo fue creciendo, adquiriendo conocimientos, armaduras, armas, pero al mismo tiempo no se percató que estaba armándose de ataduras, y que pasó a depender de esta armadura que tanto le protegía, así como de sus armas;  protecciones para afrontar una realidad que ya parecía no tan perfecta, pero seguía siendo segura.

Muchas batallas y duelos fueron en los que se batió contra “enemigos” durante sus primeros años luego de adquirir la experiencia con su armadura, siempre siguiendo sus ideales y sus sueños, así como amigos por los cuales quería luchar, ya el mundo no eran tan perfecto, estaba cobrando una dosis de oscuro, en el cual había que armarse más de valores y armadura para triunfar, en el cual el bien debía anteponerse sobre el mal

Hasta que un día esta realidad que él había creado en este sueño profundo, se comenzó a desmoronar bajo sus propios ojos.