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Derribando ilusiones

Saludos, esta publicación será distinta porque no será escrita por mi, si no que será un extracto de un texto, espero que les guste y la reflexionen, porque dice mucho.

“Intenta por un momento aceptar la idea de que no eres realmente como crees ser, que te sobreestimas, de hecho, te mientes a ti mismo. Que te mientes a ti mismo en todo momento, todo el día, toda tu vida. Que estas mentiras te gobiernan hasta tal punto que ya no eres capaz de controlarlo.

Eres presa de la mentira. Mientes, en cualquier sitio. Tus relaciones con los otros son una mentira. Las enseñanzas que impartes, todas tus convenciones miente, tus teorías, tu arte mienten. Tu vida social y familiar también son una mentira. Y también lo que piensas acerca de ti mismo.

Pero tú nunca te detienes a pensar en lo que dices o en lo que haces porque crees en ti mismo.

Debes detenerte y mirar hacia adentro. Observa sin preconceptos, acepta por un momento que estás lleno de mentiras. Si te observas de este modo, Intentando comprenderte, sin compadecerte de ti mismo, renunciando a todas tus supuestas riquezas a cambio de un momento de realidad, posiblemente veas de pronto algo que nunca hasta entonces habías visto hasta hoy.

Podrás ver que eres muy diferente a lo que creías ser. Verás que en realidad eres dos. Uno de ellos que no es, si no que ocupa el sitio y desempeña el papel del otro. Y uno que es aún tan débil, tan insustancial, que desaparece en un instante. Porque no puede tolerar las mentiras. Hasta la más pequeña de las mentiras lo hace desaparecer. Él no lucha, no resiste, porque ya se siente derrotado.

Aprende a observar hasta que seas capaz de ver las diferencias entre tus dos naturalezas, hasta que hayas visto todas las mentiras y la decepción dentro de ti mismo. Cuando hayas sido capaz de identificar tus dos naturalezas, ese día, dentro de ti habrá nacido la verdad”

De “La Primera Iniciación“ por Jeanne de Salzmann.

Sigamos en el camino, no dejemos de conocernos a nosotros mismos, es la única vía para llegar a la esencia y por ende a la verdad; es un camino difícil, pero hermoso al mismo tiempo, el cual nos guiará a ver las cosas tal como son, veremos mas allá de la ilusión y de las sombras de la realidad; veremos de donde se originan las mil formas. Solo así obtendremos paz.

saludos! y no dejen de comentar,  compartir dudas, o simplemente opinar del tema.

Alberto

Hay que abandonar

Llega un momento en que debes abandonar el libro, llega el momento donde ya no debe ser tu ego el que hable, donde este pasa a un segundo plano, y el que domina tu vida es tu verdadero ser, el conocimiento tiene su límite para entender la verdad; cuando pasas ese límite, el intelecto ya no sirve a menos que traspases toda esa palabrería al corazón y a la acción.

Podrás pasar toda una vida comprendiendo la verdad desde la teoría, encerrado y enfrascado en el conocimiento, aunque es un paso que algunos deben seguir, pero en este mar casi infinito de información es fácil perderse, debe llegar el momento donde debes trascender todo esta información al corazón, solo ahí podremos diferenciar del que conoce y el que sabe. Así es, porque el sabio se diferencia mucho del docto; en el primer caso, pareciera que sus palabras nacen de algo más allá del intelecto, usa este al servicio de su corazón. El sabio conoce las leyes que rigen el universo, pero al mismo tiempo las aplica para entregar amor, porque no hay verdad más profunda que el amor, ¿acaso las religiones no dicen que Dios es la verdad? Pero al mismo tiempo dicen que Dios es amor, entonces la verdad fundamental que muchos pasan vidas buscando es amor, pero no confundir con el falso amor que nace del ego, y todo lo que este conlleva, el apego, entre otras cosas; no, este amor es universal, donde el sabio es capaz de verse reflejado en los ojos de la otra persona, porque sabe que todos somos uno en esencia y hemos venido a aprender a amar, pero qué difícil es en nuestra sociedad actual el aprender a amar… casi no tiene cabida, donde cada uno vive en su propio mundo, cegados por los intereses personales, sin mirar al lado, dañando y actuando indiferente ante el sufrimiento ajeno, en un mundo donde se vive la separación  y la dualidad a cada instante. Pero todo esto es necesario para aprender y mejorar, porque de los opuestos y de la polaridad existe la realidad, pero se conjugan en uno solo en su esencia.

Llegando al final de esta semana santa, creo que debemos comprender el mensaje trasfondo que contiene todo esto, y no quedarnos en las formas; toma todo el conocimiento que sabes, de lo que sea, y ponlo en disposición al otro y en cómo puedes ayudar, agrega amor a cada cosa que hagas, practica el desapego, y que no sea el ego el que habla cuando abras tu boca; que sea tu verdadero ser el cual sabe perfectamente quien es y como está unido con las demás personas, si no, mejor guarda silencio, que por cierto también falta mucho hoy en día.

Hagas lo que hagas, despierta del profundo sueño en el cual vivimos, despierta al amor

Alberto

El espejo de la Diosa

Hoy solo quiero compartir un pequeño relato que leí y me pareció muy bueno, saquen ustedes sus propias conclusiones 🙂 saludos!

Se cuenta que la diosa Venus tenía un espejo donde se miraba y estudiaba todas sus actitudes; pero un día se le cayó de las manos y se rompió en muchos pedazos. Al ruido que el espejo produjo en su caída acudieron las ninfas de la diosa, tomando, cada una de ellas, un pedazo del espejo roto. Al cabo de un tiempo, las hermanas sirvientas de Venus se dispersaron por el mundo, y cada cual se vanagloriaba de poseer el espejo de la diosa. Pero un sabio que había recorrido varias comarcas, quedóse maravillado ante la posibilidad de que tuviera tantos espejos como ninfas la diosa Venus. Y para saber la verdad interrogó a una de ellas:- Dime, ninfa encantadora, ¿es verdad que posees el espejo de la diosa Venus?- Sí – contestó la doncella.- ¿Y cuántos espejos tenía tu señora? – objetó de nuevo el sabio altamente sorprendido.- Uno solo.- Y, ¿cómo se explica que sean muchas las ninfas que se vanagloriende tener el espejo de la diosa Venus?- No. El espejo de nuestra señora se hizo añicos un día al caer al suelo,y nosotras, afanosas de poseer algo de ella, tomamos cada cual unpedazo del espejo roto – replicó la hermosa joven.- Así, pues, ¿lo que vosotras poseéis es un trozo del espejo roto y noun espejo cada una? ¿no es así?- Así es – respondió la ninfa algo sonrojada. Y entonces, el sabiocomprendió la elevada enseñanza que encerraba la leyenda, puestoque le hizo ver la clara verdad de las cosas