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¿Qué es lo que quieres ver?

      ¿Qué es lo que quieres ver? Si buscas ver la verdad, no la encontrarás fuera; buscarás por años desgastando tus días y fuerzas hasta que la muerte toque a tu puerta para darte el abrazo final para llevarte al inicio o al fin, que son uno solo en su más pura esencia; todo es cíclico y nada escapa a estos. Pero tú eres obstinado ¿no es así? Tú buscas verdad y estás decidido en alcanzarla… como si fuese algo que se debe alcanzar, como si fuese algo que está lejos, tal como buscas la libertad en esas noches de invierno donde te debates en tu interior lo que todo esto significa realmente. Añoranzas de libertad, deseos de justicia, donde el aire que se respira esté cargado de verdad, es eso lo que buscas… No, no las obtendrás ni las alcanzarás, porque cuando pienses que estés cerca de ellas verás como vuelven a alejarse así como el horizonte de una playa, aparentemente con su visible final, pero una vez que llegaste verás que en realidad hay un nuevo horizonte y si sigues a la larga volverás donde comenzaste, te sumirás en confusión, buscarás mas respuestas y tal vez si eres de los que les agrada leer, te enfrascarás en un par de libros para comprender un poco más la vida; si no, te olvidarás y no te interesarás, tal vez comenzarás a vivir en una rutina hasta que te canses de esta, o quizás la vida misma pierda un poco el sentido, verás como tus sueños se transforman en utopías inalcanzables, verás que otros murieron en la inalcanzable búsqueda externa de estos conceptos tan usados hoy en día y quizás desde siempre.

     Pero la vida es sabia, ilógica, profunda en el grado que se te permite y quieras ver, te da la posibilidad de encontrar realmente respuestas a estas preguntas; vuélvete hacia adentro y encontrarás respuesta a conceptos que afuera jamás podrás comprender; debes levantar el velo, ilusión para algunos, maya para los antiguos sabios hindú que comprendieron la verdad, entre otros; una realidad configurada por tus pensamientos limitadores y que han sido usados por otros antes de llegar a ti ya totalmente transformados y pre-establecidos; una realidad que viste de colores, diez mil son las formas, pero una es la madre de todas las cosas, una sola esencia de la que nacen todas. Entonces.. ¿Aún quieres ver? No busques ver, porque la vista te engañará, caerás en el juego de las formas; siente, silénciate, aguarda, cierra tus ojos y ve a tu interior, es allí donde está todo, y cada respuesta a cada dilema existencial.

     Nadie dijo que fuese fácil, porque en ese gran viaje que harás, es donde verás tus demonios que se encuentran en la periferia del ser, es tu mente quien te engañará una y otra vez con las ideas pre establecidas diciéndote que hay cosas que te serán imposibles, o que estás perdiendo tu tiempo. Pero entre más profundo te vayas adentrando en ti, verás tus falencias, tus limitaciones que has ido creando, te darás cuenta que los problemas que ves afuera y las cosas que te desagradan de los demás están en tu interior también; entonces será en ese momento que resuenen en ti frases que antes no podías comprender “Si quieres cambiar al mundo, cambia tu primero desde tu interior” Ghandi; “Ama a tus enemigos, tanto como a tus amigos” Jesús, y así muchas otras frases más, porque si eres capaz de amar a tus enemigos es porque sabes que en esencia tú y él son lo mismo y lo que tu odias de esa persona, tu también tienes una parte de esa característica en el fondo, así nace la compasión y muchas palabras que antes veías a manera superficial ahora cobran el sentido profundo que siempre sostuvieron. Ese es el camino de la verdad, amar verdaderamente y no desde el ego o conceptos vacios; poco a poco todo cobra un sentido mucho mayor porque has comprendido a lo que hemos venido, y esto es porque has callado, has escuchado, has sentido, y así has descubierto la esencia; ya no te quedas mas con las formas, porque así como cada religión tiene su “forma” todas en esencia buscan lo mismo; ya no vives mas desde la dualidad, vives a consciencia.

      Esto no significa que no vale la pena luchar por la libertad ni por la verdad, si vale y es una lucha noble y digna, pero solo te aclaro que siempre quedarás con gusto a poco, porque el que busca fuera nunca quedará satisfecho, siempre habrá un nuevo horizonte, siempre habrá algo inconcluso, siempre el inicio se topará con el fin en este ciclo eterno. Tampoco te digo que te vayas a una montaña poco menos que a meditar toda tu vida y olvidarte de tus responsabilidades que se te han designado aquí y ahora; bien por el que lo hace, no tengo nada en su contra, y es muy valiente al tomar esa difícil decisión, pero soy partidario de que debemos vivir la experiencia que nos tocó vivir, pero a consciencia, nuestra vida diaria puede ser una danza en meditación, mientras estés viviendo el momento a cada instante, viviendo desde el aquí y el ahora podrás estar estudiando, cocinando, limpiando un baño o trabajando, pero si vives desde el momento a consciencia y tienes claro realmente quien eres y donde está la verdad, entonces tu vida será una meditación, venga el problema que venga porque este será necesario para comprender algo en lo cual estamos fallando; vivirás a consciencia y se notará, porque disfrutarás de cada cosa que haces, verás la esencia madre en cada una de las diez mil formas, y al mismo tiempo verás que eres uno con esta esencia; porque tú y yo somos  una de estas formas, eso nos hace uno.

Alberto F.

Hay que abandonar

Llega un momento en que debes abandonar el libro, llega el momento donde ya no debe ser tu ego el que hable, donde este pasa a un segundo plano, y el que domina tu vida es tu verdadero ser, el conocimiento tiene su límite para entender la verdad; cuando pasas ese límite, el intelecto ya no sirve a menos que traspases toda esa palabrería al corazón y a la acción.

Podrás pasar toda una vida comprendiendo la verdad desde la teoría, encerrado y enfrascado en el conocimiento, aunque es un paso que algunos deben seguir, pero en este mar casi infinito de información es fácil perderse, debe llegar el momento donde debes trascender todo esta información al corazón, solo ahí podremos diferenciar del que conoce y el que sabe. Así es, porque el sabio se diferencia mucho del docto; en el primer caso, pareciera que sus palabras nacen de algo más allá del intelecto, usa este al servicio de su corazón. El sabio conoce las leyes que rigen el universo, pero al mismo tiempo las aplica para entregar amor, porque no hay verdad más profunda que el amor, ¿acaso las religiones no dicen que Dios es la verdad? Pero al mismo tiempo dicen que Dios es amor, entonces la verdad fundamental que muchos pasan vidas buscando es amor, pero no confundir con el falso amor que nace del ego, y todo lo que este conlleva, el apego, entre otras cosas; no, este amor es universal, donde el sabio es capaz de verse reflejado en los ojos de la otra persona, porque sabe que todos somos uno en esencia y hemos venido a aprender a amar, pero qué difícil es en nuestra sociedad actual el aprender a amar… casi no tiene cabida, donde cada uno vive en su propio mundo, cegados por los intereses personales, sin mirar al lado, dañando y actuando indiferente ante el sufrimiento ajeno, en un mundo donde se vive la separación  y la dualidad a cada instante. Pero todo esto es necesario para aprender y mejorar, porque de los opuestos y de la polaridad existe la realidad, pero se conjugan en uno solo en su esencia.

Llegando al final de esta semana santa, creo que debemos comprender el mensaje trasfondo que contiene todo esto, y no quedarnos en las formas; toma todo el conocimiento que sabes, de lo que sea, y ponlo en disposición al otro y en cómo puedes ayudar, agrega amor a cada cosa que hagas, practica el desapego, y que no sea el ego el que habla cuando abras tu boca; que sea tu verdadero ser el cual sabe perfectamente quien es y como está unido con las demás personas, si no, mejor guarda silencio, que por cierto también falta mucho hoy en día.

Hagas lo que hagas, despierta del profundo sueño en el cual vivimos, despierta al amor

Alberto

Tiempo para aplicar

Es tiempo de aplicar, es tiempo de vivir y no teorizar; la vida te enseña, a algunos más duros que a otros, pero en la justa medida en que cada uno puede aguantar para lograr comprender un poco más de la verdad, la cual se esconde al dormido y solo se muestra cuando tu vida tiembla, cuando pones todo de cabeza, cuando ves el cielo mas nublado que nunca; verdad efímera, confusa, que solo se muestra a los ojos del que abandona toda resistencia y se entrega al fluir de la vida profunda, verdad que se entrega al que está a un paso más de vencer al ego, verdad que no se hace de rogar, te dice tómame o déjame, pero te aseguro que no tendrás otra posibilidad de ver su eterno resplandor. Palabras incoherentes para el que no comprende, conceptos burdos y contradictorios para quien no la ha encontrado o para quien cree que la lógica se la entregará. La vida es lo más ilógica que hay, y esta esencia que nutre la vida desde su núcleo es aun más ilógica, porque se esconde detrás de lo que puedes ver, tocar y sentir a una simple percepción; reconócela, porque está ahí, solo debes callar por un momento, apaga tu bullicio interior, siléncialo, porque en esa quietud aunque dure un segundo, será como la eternidad  y será donde partirá tu búsqueda, todo lo demás se te dará por añadidura, escucha y solo calla

Light and Shadow

Luz y sombra; blanco y negro; lo bueno; lo malo… ¿Sera alguno de estos mas correctos que el otro? ¿O solo serán diferentes miradas y perspectivas de un mismo proceso que nuestra sociedad gobernada por la lógica nos ha impuesto? Creo en el balance, en que ambos dos forman un solo todo. Para que exista uno, debe existir el otro, si no el equilibrio se pierde, debe existir el contraste, nuestra vida está repleta de aquello, somos un contraste, en todo momento, con diversas dimensiones; tenemos el mismo potencial interno para hacer el llamado “bien” y el “mal” pero de nosotros depende cual nos sirve para crecer, pero aun así, si tú haces el “bien”, debe haber otro que haga el “mal” si no, el equilibrio se perderá, y sin “mal”, el bien no puede existir, entonces ya basta de nombrar el bien y el mal como algo separado, que dios, que demonio; que cielo e infierno; la vida y la muerte; porque no admitir que son la misma moneda solamente con 2 caras diferentes, es el cara y sello de una misma existencia unida que forma un todo; en este caso la moneda. Si ves la dualidad de la vida, te digo que vayas un poco más allá de esta dualidad, observa que esa dualidad nace del mismo origen y centro, pero que esta a la vez es necesaria para que pueda existir la armonía y el equilibrio.

De aquello podemos decir también que toda emoción o sentimiento posee su opuesto, pero que es necesario para que este sentimiento no sea falso, si tomas como ejemplo el amor, yo digo que no puede existir un amor sin un odio, no estoy hablando que debas odiar para amar, sería estúpido, porque son contrarios, pero si digo que en algún momento del amor debe nacer odio, porque ambos se complementan, porque son opuestos, así como la alegría y la tristeza, distintas caras de la misma moneda. Si odias, o si sientes tristeza, no te sientas culpable, solo es parte de ti y de esa misma moneda, es solo otra cara de tu realidad, mejor preocúpate si nunca has sentido tristeza u odio durante tu vida, porque estas cayendo en el autoengaño, ahora lo importante de todo esto es que no te puedes identificar con ninguno de los dos, ni con el amor ni con el odio, porque tú no eres ninguno de aquellos, tu eres la moneda, eres ese todo, tu solo observa, debes ser capaz de ser testigo, y así gozarás cuando haya amor o haya tristeza, porque serás capaz de convertir tus venenos en miel, sabiendo que tú no eres tu odio, pero tampoco tu amor; en tu esencia eres más que eso, el todo con las infinitas posibilidades y vas cambiando en cada momento, tu vida es un cambio continuo, un gran proceso que no se detiene, así que disfrútala al máximo viviendo el ahora, llueva o haya sol..